Una pequeña despedida…
A ver, gente... lo siento mucho, sé que últimamente, por motivos, razones y causas que se escapan de mi control, no he podido pasarme por aquí muy a menudo (un motivo sí podía controlarlo, pero sinceramente pienso que ganaba más como persona dejando ese motivo como estaba), pero ahora lo que pasa es que hoy mismo me toca irme de viaje a la playa de Chipiona, todo el presente mes.
No es que precisamente tenga ganas de ir a la playa (allí ni tengo amigos ni nada, y estoy completamente marginado sin teléfono ni Internet ni nada, y de paso no es que me guste ni mucho menos estar allí porque, además, voy todos los años y ya hasta aburre), pero lo que hay que hacer, lo hay que hacer y encima a mí no me dejan quedarme aquí en Sevilla, como a mis hermanos.
La pregunta que más de uno y más de dos me haríais sería: ¿He olvidado Nintenderos? Mi respuesta es NO. Solamente, aferrándome a refranes, "Teta y sopa no caben en la boca". No voy a engañaros, por una vez que mis padres me dejan salir por aquí por Sevilla (preciosa ciudad sin duda para propios y extraños y más aún para uno que yendo solo o con amigos la ha visto muy pocas veces), y teniendo que escoger entre Nintenderos y los amigos, pues (sí, otro refrán, aunque el uso de éstos sea un rasgo de habla vulgar) "Ante la duda, la más tetuda". ¿Quién es más tetuda? A esa pregunta os lanzo yo otra pregunta: ¿Qué amistades es mejor cultivar, la que tienes en mano o la que depende del mero contacto por Internet? Otro refrán: "Más vale pájaro en mano que ciento volando". Esto no va sólo por mí, va por ayudar a gente con poca socialidad en el mundo real como yo antes.
Ante esto, posiblemente, muchos os preguntéis: ¿Por tener vida social has abandonado Nintenderos? No, no he abandonado Nintenderos (y no tengo planes de ello en un futuro próximo, aunque veis que tengo que marcharme todo el mes de agosto), pero me veo obligado a no ver Nintenderos un mes o un mes y poco más, para ser exactos.
Parte de mi ausencia se debe a una reacción rebelde que tengo cuando alguien me recuerda constantemente una y otra vez lo que saben que me sé de memoria (lo siento, una parte dentro de mí se encabrita cuando la insistencia aumenta más de una vez, a la primera lo sé de sobra). El destinatario de este pequeño mensaje se dará por aludido él solo.
Ah, una cosa, allí en Chipiona no tendré ni teléfono ni Internet, pero lo que tengo es un cibercafé al lado. No esperéis que, aunque me conecte, entre aquí y ni mucho menos responda temas (porque tengo calculada aproximadamente media hora cada dos días con el bono de ciber que me voy a hacer, que no da para nada respecto a foros).
Bueno, ahora toca terminar la despedida. Pues eso, que hasta luego a todos los nintenderos. Y un último consejo: ser exclusivista es malo, mejor ir al pluralismo.
Edito: lo único que me queda por decir es "Caesar Ave: mortituri ti salutant" (Ave, César: los que van a morir te saludan).
No es que precisamente tenga ganas de ir a la playa (allí ni tengo amigos ni nada, y estoy completamente marginado sin teléfono ni Internet ni nada, y de paso no es que me guste ni mucho menos estar allí porque, además, voy todos los años y ya hasta aburre), pero lo que hay que hacer, lo hay que hacer y encima a mí no me dejan quedarme aquí en Sevilla, como a mis hermanos.
La pregunta que más de uno y más de dos me haríais sería: ¿He olvidado Nintenderos? Mi respuesta es NO. Solamente, aferrándome a refranes, "Teta y sopa no caben en la boca". No voy a engañaros, por una vez que mis padres me dejan salir por aquí por Sevilla (preciosa ciudad sin duda para propios y extraños y más aún para uno que yendo solo o con amigos la ha visto muy pocas veces), y teniendo que escoger entre Nintenderos y los amigos, pues (sí, otro refrán, aunque el uso de éstos sea un rasgo de habla vulgar) "Ante la duda, la más tetuda". ¿Quién es más tetuda? A esa pregunta os lanzo yo otra pregunta: ¿Qué amistades es mejor cultivar, la que tienes en mano o la que depende del mero contacto por Internet? Otro refrán: "Más vale pájaro en mano que ciento volando". Esto no va sólo por mí, va por ayudar a gente con poca socialidad en el mundo real como yo antes.
Ante esto, posiblemente, muchos os preguntéis: ¿Por tener vida social has abandonado Nintenderos? No, no he abandonado Nintenderos (y no tengo planes de ello en un futuro próximo, aunque veis que tengo que marcharme todo el mes de agosto), pero me veo obligado a no ver Nintenderos un mes o un mes y poco más, para ser exactos.
Parte de mi ausencia se debe a una reacción rebelde que tengo cuando alguien me recuerda constantemente una y otra vez lo que saben que me sé de memoria (lo siento, una parte dentro de mí se encabrita cuando la insistencia aumenta más de una vez, a la primera lo sé de sobra). El destinatario de este pequeño mensaje se dará por aludido él solo.
Ah, una cosa, allí en Chipiona no tendré ni teléfono ni Internet, pero lo que tengo es un cibercafé al lado. No esperéis que, aunque me conecte, entre aquí y ni mucho menos responda temas (porque tengo calculada aproximadamente media hora cada dos días con el bono de ciber que me voy a hacer, que no da para nada respecto a foros).
Bueno, ahora toca terminar la despedida. Pues eso, que hasta luego a todos los nintenderos. Y un último consejo: ser exclusivista es malo, mejor ir al pluralismo.
Edito: lo único que me queda por decir es "Caesar Ave: mortituri ti salutant" (Ave, César: los que van a morir te saludan).