A día de hoy ya me siento capacitado para, con buen criterio, opinar sobre Tears of the Kingdom.
Tears tiene algo especial. Cuando juegas te hace sentir algo íntimo, como si todo lo que ocurriera fuera algo casi accidental. Una aventura y un mundo virgen que yo, y solo yo, voy descubriendo. Me cuesta pensar que ese mundo esta preprogramado y millones de personas viven lo mismo. Una gruta a la que caes por accidente, un pozo apenas visible entre los árboles, una lejana isla abandonada el el agua. Allá donde te lleva tu curiosidad, descubres que está se ve con creces satisfecha y sientes que algo te impulsa a explorar y descubrir más. Estoy hablando de momentos especiales, de sentimientos. Uno tras otro.
Se ha hablado mucho de este juego. De sus mecánicas, de su diseño, de su jugabilidad, de su mapeado, su historia. Pero donde Zelda Tears destaca es en lo que hace sentir. En como te toca y donde. En como despierta la parte más primitiva del hombre, mas instintiva, esa que nos lleva a explorar, a conocer, a saber, a probar. Y lo hace de la forma que todo ser vivo, desde que es un bebé, aprende a interactuar con el mundo: jugando. Ningún juego, ninguno, consigue esto como Zelda. Este juego es un testamento que nos quedará, un punto álgido en la historia de los videojuegos. No sé -espero que sí- si se volverá a crear un juego así. Llevo desde 1984 u 1985 jugando, ya en Amstrand o Atari. Y todos esos juegos y consolas durante casi 40 años, todos, han culminado en esta cartucho: en Zelda Tears of the Kingdom.
He de indicar que he jugado sin guía alguna hasta derrotar a Gannondorf. Ha sido duro, pero creo que es la experiencia plena de Tears. Tu, tus bártulos, tus armas hechas de retales y un aventura inmensa. Una vez derrotado Gannondorf, ya con 130 horas aproximadamente, he empezado a consultar según que cosas allá donde no conseguía cumplir cierta misión o encontrar componentes. Pero advierto a cualquiera que me lea: la guía roba la magia. Convierte la aventura en algo mecánico. La sorpresa en algo preconcebido, predecible. Jugad sin guía, explorar y veréis que se siente con cada hallazgo.
Como he comentado, no voy a detallar sus aspectos técnicos. Eso ya lo ha hecho el eficiente analista de Nintenderos. Pero si quiero hablar de las cosas que he observado y pienso que se puede mejorar. Esto es positivo, pues deja un halo de esperanza para pensar que Tears no es el juego definitivo, el cénit del desarrollo de videojuegos, y aun que da un pequeño margen de mejora para una obra aun superior, si es posible.
He de decir que supera a Breath en todos los aspectos. Le hace parecer una beta del Tears, un quiero y no puedo. Breath es un grandísimo juego, una obra maestra, pero Tears le hace palidecer. Quedarse en un simple test, en un boceto de la obra de arte que Nintendo pintaría en 2023. Aun así, las primeras 20 horas o incluso 25, recuerda mucho a Breath. Demasiado. Los menús, los templos, los combates… Cuesta desprenderse de este deja vu, aunque cuando esta sensación desaparece, es cuando empiezas a sentir de verdad el Tears.
Musicalmente nunca me ha gustado ni me gustará el sonido intimista. La épica de los anteriores Zelda, con esas melodias de Kondo que suenan aun en mi memoria y me hacían sentir un semidios cruzando los campos de hyrule, ya no están. La melodía de campiña de Hyrule, Dark World, la de Lost Wood, la fantástica melodía de los gerudo, los cantos gregorianos del templo del tiempo. Echo de menos esa creatividad y el talento para encajar melodías en un juego de este tipo.
Ciertos aspectos me gustaría que fueran más orgánicos. Esa estética zonan-extraterreste que acompaña ciertos elementos y equipo -aunque de manera muchísimo menso acusada que en Breath- no acaba de ser de mi agrado. Algo más medievalesco, más orgánico, mas vivo, pienso que podrían acompañar mejor el todo estético de la obra.
Tengo mas aspectos que analizar, pero los dejaré para otra edición (termino de trabajar por hoy)
El que no haya jugado a Tears, como Yoshi, debe hacerlo ya. Sentirá cosas que hace tiempo o nunca ha sentido antes con un videojuego.