Pues en mi caso estoy volviendo a rejugar Hades y de alguna manera siento que lo estoy disfrutando muchísimo más que cuando lo jugué por primera vez, pues he de reconocer que anteriormente su jugabilidad se me hacia bastante repetitiva, pero algo cambio cuando decidí cambiar un poco el enfoque de como debía mirar el juego, y en el proceso, encontré bastante encantador el hecho de que la historia avanzara conforme morías y te ibas volviendo progresivamente más fuerte con cada una de esas muertes; además de ir desbloqueando diálogos y ver el desarrollo de los personajes a medida que se repite el ciclo, a la vez que miramos el creciente afán de Zagreus por desafiar a su padre y salir de ese infierno, anhelando volver al mundo de los mortales. Una historia de perseverancia y de nunca darse por vencido hasta lograr alcanzar el objetivo.
Por si fuera poco, el disfrute que he estado experimentando en la segunda pasada de Hades (al cual por cierto, ya le he dedicado un poco más de tiempo que cuando jugué por primera vez), no solo se basa en como se desarrolla su narrativa, también destaca por su sistema de combate tan atrapante que te exige paciencia y cautela sin ir de manera tan precipitada como si se tratase de una formula simple… Quizás el haber jugado un juego de acción/metroidvania/plataforma en su máxima dificultad, me ha dado el impulso y el conocimiento que necesitaba para saber valorar mucho mejor cada sesión de combate en ese juego sin que me pareciese repetitivo y poco inspirado.
Darle una segunda oportunidad a Hades sin dudas me ha parecido una buena decisión, y me ha hecho ansiar con ahínco que la segunda entrega de la saga logre brindar esa misma sensacion que da su primer juego, pero esta vez esperando que se de en la primera pasada, considerando que ya sé de forma clara y concisa lo que debo esperar.