@adriel2011 Bueno, en mi opinión, se nota un mundo de diferencia cuando juegas solo con la CPU, que cuando lo haces acompañado, y te lo dice alguien que precisamente pudo jugar algunas de las copas en el modo Grand Prix, el modo batalla, el modo knockout y el modo libre, tanto en solitario como con mis amigos. En mi caso probé el juego en la Switch 2 de mi amigo junto a otros dos colegas y la verdad es que jugar con ellos regalo tantos momentos de risa y adrenalina que fueron muy memorables, y como fue la primera vez para todos, el juego se sintió bastante justo y balanceado, donde el factor de los objetos y la aleatoriedad de los mismos fue lo más determinante, y creo que eso fue la parte más divertida del juego (a eso súmale las carreras personalizadas que le añadió más caos a la situación).
Al día siguiente probé el juego a solas (porque el amigo de la Switch 2 pudo quedarse a dormir en mi casa) y a partir de ese punto comencé a notar la diferencia, esa la ausencia de esa adrenalina y risas, todo fue mucho mas serio que cuando jugué con mis amigos, aparte de que jugar solo con la CPU resultaba ser mucho más sencillo de lo que pensaba.
Si bien el juego se sentía enorme y los modos seguían siendo divertidos por si solo, esa enormidad no fue lo que me terminó cautivando en realidad, sino la experiencia de jugar con gente real y pasar un buen rato con ellos en esos modos (y creo que eso es un factor común que me ha pasado en todos los juegos de la saga de Mario Kart y en cualquier videojuego que prioriza el multijugador).
Si te lo preguntas, lo único que me faltó probar fue el modo online, pero por lo que me contó mi amigo, es mucho más complejo debido al nivel de habilidad que se requiere para ganar aunque sea una carrera (en ese sentido, el online de Mario Kart World se siente similar al de Mario Kart Wii donde te recompensan por ser más habilidoso, pero al menos en Mario Kart World es menos descarado y un poquito mas balanceado).