Nintendo, en los últimos años, se ha convertido en una compañía que no da puntada sin hilo. Con el lanzamiento de Nintendo Switch 2 en junio de 2025, llegó también una verdad incómoda: los juegos nuevos pasaron a costar oficialmente entre 70 y 90 euros (aunque puedan encontrarse más baratos en algunas tiendas). Es la nueva norma de la industria y, según su presidente, no va a cambiar.

Pero la verdadera polémica no está en los juegos nuevos, sino en los ports y relanzamientos de títulos ya conocidos. Y aquí es donde entra el problema: pagar 70 euros por juegos cuyo mayor “extra” es que por fin funcionan como deberían haber funcionado siempre.

La pregunta de fondo es muy seria, especialmente para los mejores juegos de Nintendo Switch 2: ¿De verdad vale ese dineral una fluidez que, sinceramente, el juego ya debería haber tenido? Nosotros pensamos que no. Nos están haciendo pagar por una corrección, no por algo realmente nuevo.

El gran truco: vender 60 FPS como si fueran contenidos extra

Muchos lanzamientos que están saliendo en simultáneo en Nintendo Switch y en Nintendo Switch 2 están basando su campaña en la nueva plataforma en prometer 60 FPS y una resolución mejorada. Llamemos a esto por su nombre: un parche de rendimiento, una mejora de calidad de vida. No es contenido nuevo. No justifica un precio completo.

El usuario está pagando para que Switch 2 ejecute de forma estable un juego que la consola anterior no podía mover bien. Y eso convierte muchos de estos ports en un engaño de la optimización: una invitación a justificar un gasto elevado por algo que en otras plataformas se ofrece gratis con un simple parche de nueva generación.

Los 60 FPS no son un lujo. Son lo mínimo exigible hoy.

Cuando la deuda técnica se convierte en factura para el jugador

La crítica más dura recae sobre un grupo de lanzamientos que, directamente, no ofrecen ningún camino de actualización. Es decir: si ya compraste el juego, te toca pagar otra vez el precio completo para jugarlo en Switch 2 con un rendimiento digno.

Los ejemplos más llamativos son:

  • Octopath Traveler 0

  • Dragon Quest I–II HD Remake

  • Sonic X Shadow Generations
  • Nobunaga’s Ambition: Awakening Complete Version

  • Hogwarts Legacy

  • Atelier Ryza DX Trilogy

  • Pac-Man World 2 Repack

Estos títulos no ofrecen mejoras sustanciales más allá de la estabilidad, la resolución o tiempos de carga más rápidos. Nada que justifique volver a pagar los 70 euros. No hay contenido nuevo, no hay extras reales, no hay motivo para el precio más allá de una optimización que debería ser estándar.

En otras palabras: nos están cobrando por corregir problemas que vienen arrastrando de la generación anterior.

Cyberpunk 2077: Ultimate Edition

La factura de la pereza: ¿quién paga la deuda técnica?

Aquí reside la crítica más afilada: la pereza del desarrollo. ¿Por qué una mejora de rendimiento tiene que traducirse directamente en una subida de precio? Si el juego base ya se ha vendido varias veces, el esfuerzo de adaptarlo a la nueva consola debería centrarse en añadir algo sustancial o, al menos, en aplicarle un precio de actualización decente. Pero no. El coste del software se dispara, y uno se pregunta dónde están los 90€ que deberían justificar una novedad real.

Al debatir si el precio de los relanzamientos en Nintendo Switch 2 está justificado, la respuesta es simple: no, si lo único que cambian es la estabilidad. Los 70€ deberían ir destinados a contenido inédito, no a mejorar los problemas de rendimiento que arrastran de la generación anterior.

La solución de Nintendo: los paquetes de mejora a Nintendo Switch 2

La situación llama aún más la atención porque los juegos publicados por la propia Nintendo sí cuentan con un “upgrade path”. Por un precio que va de 5 a 20 euros, el usuario puede actualizar a la Nintendo Switch 2 Edition, obteniendo:

  • Mejoras de rendimiento (60 FPS estables, resolución aumentada, tiempos de carga reducidos)

  • Contenido adicional: nuevos modos, extras, mejoras jugables, pequeños añadidos estéticos o desafíos.

Este modelo no solo es más razonable, sino que también explica por qué varía el precio del pase de actualización. Aquí sí hay un valor claro: mejoras técnicas y contenido nuevo. Cuando un juego ha incorporado únicamente mejoras en su rendimiento, como Pokémon Escarlata y Púrpura, la mejora ha sido gratuita. Por eso sorprende aún más que terceros y algunos relanzamientos importantes opten por saltarse este modelo y directamente cobrar el juego completo otra vez.

No obstante, el nuevo contenido, como Jamboree TV en Super Mario Party Jamboree, las Zelda Notes en los últimos títulos de The Legend of Zelda o El mundo astral en Kirby y la tierra olvidada son ejemplos de DLC’s que han venido de la mano de actualizaciones a la nueva consola, obligando al usuario a desembolsar un extra si también querían esas mejoras de rendimiento.

Zelda Switch 2

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