Si hay algo en lo que Nintendo nunca falla, es en su capacidad para sorprender con propuestas que nadie ve venir. Durante la última década nos ha brindado joyas tan originales y refrescantes como Splatoon, ARMS o Ring Fit Adventure, y ahora, con Drag x Drive, vuelve a la carga con una apuesta que no se queda atrás.
Hemos pasado varias horas con Drag x Drive y estamos listos para traeros nuestro análisis de uno de los primeros títulos exclusivos de Nintendo Switch 2 que apuesta con fuerza por la competición en línea y el modo ratón de los Joy-Con 2 como sus principales pilares para ofrecer una experiencia la mar de única.
Un baloncesto donde todo va sobre ruedas

En Drag x Drive nos ponemos al mando de un peculiar vehículo motorizado, similar a una silla de ruedas futurista, que se controla exclusivamente mediante el modo ratón de los Joy-Con 2. Basta con deslizarlos sobre cualquier superficie plana (incluso sobre nuestros propios muslos) para movernos con total libertad.
La personalización también juega un papel importante: casco, armadura, chasis, ruedas e incluso el número del dorsal que llevamos a la espalda pueden modificarse, tanto en diseño como en color, para dar a nuestro avatar un estilo único. Además, nuestras estadísticas variarán según el tipo de perfil elegido: base (ágil pero endeble), pívot (robusto pero lento) o ala (equilibrado y versátil).
Todo se juega en el parque

El punto de encuentro de la experiencia es el parque, un enorme espacio que funciona como hub central y en el que pueden coincidir hasta 12 jugadores (permitiendo disputar dos partidos simultáneos). Aquí podremos desplazarnos libremente y aceptar misiones repartidas por el mapa, desde saltar a la comba hasta enfrentarnos a bots de distintos niveles (9 en total) para perfeccionar nuestras habilidades. Cumplir algunos de estos desafíos nos recompensa con nuevos elementos cosméticos, ampliando así las opciones de personalización.
El corazón competitivo del título son sus partidos, de hasta tres contra tres jugadores, ya sea con amigos o contra rivales de todo el mundo. El objetivo es encestar todo lo posible antes de que acabe el tiempo: dos puntos si lo hacemos cerca de la canasta y tres puntos si lanzamos desde larga distancia. La gestión del tiempo de posesión, el trabajo en equipo y la estrategia marcan la diferencia entre la victoria y la derrota.

Entre encuentro y encuentro, Drag x Drive ofrece un par de minijuegos desenfadados como Circuito al sprint o Reboteo a full (ideales para relajarse antes de volver a la acción, aunque totalmente opcionales). Y para los más dedicados, el juego esconde técnicas avanzadas que, con práctica, pueden marcar la diferencia: desde el bunny hop hasta el uso del halfpipe o mates espectaculares que dejan boquiabiertos a los rivales.
Conclusión

Tras todo lo dicho, tenemos claro que Drag x Drive para Nintendo Switch 2 es una de esas propuestas que demuestran que todavía hay espacio para innovar en los juegos deportivos. Su original sistema de control usando el modo ratón de los Joy-Con 2, su mezcla de baloncesto con vehículos y su modo multijugador tan desafiante como divertido lo convierten en una experiencia muy recomendable para quienes busquen algo distinto en los primeros meses de la consola. Muy divertido para jugar con amigos… ¡e ideal para ganar resistencia en los brazos!
Drag x Drive se encuentra disponible en exclusiva para Nintendo Switch 2 a través de la eShop, ¡no te lo pierdas!
